Toda el agua residual en Zibatá se trata y utiliza en el riego de áreas verdes, parques y el campo del golf; por ello, no debemos arrojar basura, pinturas, aceites, solventes o grasas en inodoros, fregaderos y coladeras, pues dificultamos el proceso de tratamiento.
Los lagos del campo de golf son receptáculos de agua residual tratada, así como la presa «Town Center». Desde estos receptáculos se distribuye el agua a la red hidráulica de riego.
El agua tratada de Zibatá no huele mal, no es dañina para la piel y es tan transparente, que parece potable; sin embargo, no es apta para consumo humano y ni animal.
Las plantas de agua tratada en Zibatá trabajan con procesos automatizados casi en su totalidad; la tecnología de punta, utilizada en ellas, evita el olor desagradable, así como el ruido excesivo, comunes en otras plantas tratadoras de la región.
Para conocer más detalles sobre el proceso y las plantas, te compartimos el artículo «Red Ciudadana atestigua proceso para tratamiento de aguas residuales en Zibatá».
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